LA PATRONA Y REINA DE COLOMBIA IRÁ A BOGOTÁ A ENCONTRAR AL PAPA FRANCISCO

Durante la visita del Papa Francisco a nuestro país, la Virgen Reina de Colombia irá a su encuentro a Bogotá.

Será la décima ocasión en que la imagen renovada de Nuestra Señora del Rosario abandonará su santuario, en dicha población boyacense, para peregrinar.

En las anteriores salidas, el desplazamiento siempre fue por tierra, con procesión incluida. Esta vez, no. Por seguridad y logística, la orden de los dominicos –que tiene a su cargo la custodia de la imagen– decidió transportarla en helicóptero.

Para el traslado del cuadro se ofrecieron varias empresas, y también las Fuerzas Militares y la Policía. “La primera que nos contactó fue Servientrega, que es una empresa boyacense, y el primero que se arrodilla primero se confiesa”, explicó el prior de los dominicos en Chiquinquirá, fray Nelson Novoa.

El emblemático cuadro suma más de 430 años de historia, y se lo considera invaluable. No solo porque es una obra de arte religioso de la época colonial o por las joyas que adornan la imagen –esmeraldas y otras piedras–, sino por lo que representa para el pueblo católico.

Tanto así que su santuario es objeto de romería constante de miles de devotos que acuden a esta imagen para pedirle todo tipo de favores y milagros. Es, sin duda, uno de los santuarios religiosos más importantes y visitados del país.

La historia recuerda que fray Andrés Jadraque, un misionero dominico venido de España, fue quien encomendó al artista Alonso de Narváez, también español, pintar una imagen de la Virgen del Rosario con el Niño Jesús en brazos y acompañada por los santos patronos del encomendero y del fraile: san Antonio de Padua y el Apóstol san Andrés. Hacia 1562, en un lienzo de algodón tejido por los indígenas, De Narváez pintó el cuadro con una mezcla de tierra de colores con zumo de hierbas y flores. La imagen fue entronizada en una capilla techada con paja en la tierra de Aposentos, donde permaneció por más de una década. En 1574, la misión de los dominicos pasó a otras manos y la capilla doctrinera se deterioró, al igual que el cuadro de la Virgen, cuya imagen quedó prácticamente borrada.

En 1576, el lienzo fue destinado a una despensa para secar trigo al sol. En 1577 murió el encomendero Antonio de Santana, y su esposa, Catalina de Irlos, se trasladaron a la aldea de Chiquinquirá, llevándose consigo el lienzo. En 1585 llegó María Ramos, esposa de un hermano de Antonio de Santana, y encontró el lienzo abandonado. “Lo recogió, lo arregló y lo colocó en alto; frente a él pronunciaba a diario esta oración: ‘¿Hasta cuándo, Rosa del Cielo, habéis de estar tan escondida?’.

Pasó el tiempo, y el 26 de septiembre de 1586 se produjo el milagro de la renovación del cuadro de la Virgen de Chiquinquirá, haciéndose patente la imagen de María, del Niño Jesús y de los santos acompañantes. Desde ahí empezó la devoción por Nuestra Señora del Rosario en Chiquinquirá, coronada Reina de Colombia el 9 de julio de 1919 por el entonces presidente de la República de Colombia, Dr. Marco Fidel Suárez.

Hoy, el legendario lienzo se prepara para otra travesía: el encuentro con el papa Francisco. “El cuadro se va a guardar con mucho cuidado para que no haya movimientos bruscos: es una obra muy antigua y, como tal, hay que cuidarla”, afirmó el fray Novoa.

La imagen saldrá de su santuario el primero de septiembre, antes de las 10 de la mañana, en medio de una procesión para que los chiquinquireños se despidan de ella. Será llevada hasta el Batallón Sucre de Chiquinquirá, donde la esperará un helicóptero. Y, en un vuelo de cerca de 40 minutos, llegará al aeropuerto El Dorado.

Por: Héctor H. Rodríguez A.

http://www.eltiempo.com/vida/religion/cuadro-de-virgen-de-chiquinquira-estara-en-bogota-para-visita-del-papa-112494

 

25 de julio 2017