Curso de formadores CIDALC y CODALC 2018

16 DE AGOSTO
A horas 17:00 del 16 de agosto, en la Casa de Encuentro Santa Lucía, ciudad de Bogotá, inició el Curso de Formadores y Formadoras, organizado por Cidalc y Codalc.

Durante el día desde los diversos países de la región latinoamericana y del caribe llegaron frailes, hermanas y monjas. La alegría expresada en los saludos fue el signo claro del entusiasmo que trajeron los participantes. Esta reunión que irá hasta el 26 del presente mes tiene como eje central de diálogo “La comunidad formadora como ecosistema formativo”.

Las palabras de rigor inaugural estuvieron a cargo de fray Luis Javier Rubio, Presidente de Cidalc, quien destacó la respuesta de las entidades enviando a los hermanos y hermanas; luego la hermana Noemí Zambrano, Presidenta de Codalc, hizo referencia al ícono de la Visitación, inspiración teológica de las comunidades en salida que permiten que el niño salte de alegría en el encuentro con el misterio de Dios hecho carne. También tomaron la palabra fray Adhemar Ventura, Promotor de Formación y Estudios de Cidalc, y la hermana Vivina Sisack.

Y durante la celebración de la Eucaristía, presidida por fray Luis Javier Rubio, pusimos en manos de Dios el encuentro para que sea signo de comunión en la predicación que continuará en las comunidades de cada país.

17 DE AGOSTO

El segundo día del Curso de Formadores y Formadoras de Cidalc y Codalc comenzó con la celebración de la Eucaristía, preparada por la comunidad del Cono Sur (Argentina, Brazil, Paraguay y Uruguay). Este día se integró al curso fray Vivian Boland, Socio del Maestro de la Orden para la Vida Fraterna y la Formación.
Durante la jornada de la mañana hubo dos exposiciones, un sobre “el nuevo paradigma de formación”, por la hermana Viviana Sisack, quien hizo memoria sobre los encuentros anteriores.
Explicó el logo del encuentro. La comunidad formadora, con hilos que sostienen. La rosa, vigía que permite cuidar la vid. Las tinajas del vino nuevo y la cruz. Sobre la memoria de los encuentros anteriores sobre la formación, recordó que se habían estudiado los modelos formativos: la perfección, el ideal de perfección, disciplina, renuncia, voluntarismo, lograr la meta. Otro modelo: la autorealización, a través del desarrollo de las potencialidades, desarrollo del yo. Y que el modelo en el cual nos encontramos es el integrativo-cristológico. Formar toda la realidad. Este modelo busca una genuina madurez personal. Ahora, este curso, busca integrar la realidad como “ecosistema”. Relación de seres vivos con el medio en que habitan, así somos en donde estamos. La perspectiva es construir comunidades donde podamos florecer. ¿De qué manera puede ser la vida dominicana y su formación? Hacernos cargo de esta crisis ecológica y emprender transformaciones. Las orientaciones de la Congregaación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, “Para vino nuevo odres nuevos”, nos da pautas en el camino.

En la segunda jornada de la mañana expuso la hermana Ana Francisca Vergara, sobre Gn 1 y 2, capítulos en donde se pueden identificar elementos para una predicación en clave teológica. Esta iluminación bíblica ayudó a los formadores y formadoras del encuentro a tener otra mirada del servicio de acompañar, sobre todo en tiempos de crisis. Ahí hay una sabiduría que se resume de la siguiente manera: estar en el momento oportuno, en el lugar adecuado y tomar la actitud correcta. Luego continuó la exposición exegética del primer relato de la creación, del cual sacó las siguientes conclusiones: Dios es el dueño de toda la creación. No hay nada malo en la creación. No hay razas superiores, ni género superior a otro. Todos venimos del mismo molde. No hay lugares que prevalezcan sobre el tiempo. El tiempo es más importante que el espacio. Todo está construido para que el hombre sea plenamente feliz, ubicado en el lugar que le corresponde.

En la jornada de la tarde continuó el diálogo, a manera de eco, sobre los temas expuestos en la mañana. Un trabajo en el que se reunieron las hermanas, moderadas por la Hna. Viviana Sisack; y en otro lugar, los frailes, bajo la moderación de fray Adhemar Ventura.


Curso de Formadores y Formadoras, Cidalc-Codalc 2018
18 DE AGOSTO

La animación de la Eucaristía estuvo a cargo de Bolivia. Moderó el trabajo de la mañana la hermana Noemí Zambrano, quien procedió a dar la palabra a los expositores del día:

“Las nuevas generaciones OP piden la palabra” fue el título sugestivo utilizado por la hermana Juliana Triana durante su aporte al curso de formadores y formadoras. Efectivamente, la fuerza de la juventud, el fervor en la fe y la alegría de la vida se notaron durante la exposición. Ella tomó como referencia bíblica el texto de Jn 6,1-5. Este relato de la multiplicación de los panes deja ver estilos formativos; como el de Jerusalén, represivo, moralista, políticamente correcto, espiritualista, sin embargo, ahí es difícil encontrar a Dios en la vida cotidiana. También se identifica el estilo romano, el que sabe cuánto cuestan las cosas, donde manda el superior, se trabaja con frenesí y el resultado se cuantifica en cifras; cifras altas, un éxito; cifras bajas, un fracaso. Este estilo es conservacionista y se preocupa por seguir las costumbres.

Qué maravilla cuando, al estudiar el texto, se identifica el estilo de Jesús, quien nos enseña que, a partir de la observación, surgen nuevos referentes. Hace preguntas no para que sean respondidas, sino para pensar, para ver la realidad. Jesús no hace reparo en tomar algo de lo que tiene un joven, el paidarion, el que entrega en manos de Dios el pan de los pobres con el cual es alimentada una multitud. Este pan representa: una espiritualidad auténtica, conocimiento personal y respeto por la autoridad, formación diversificada y actual, acompañamiento y hermandad, renovación y flexibilidad, pasión por Dios solo y atención y obediencia al clamor del tiempo actual.

De la experiencia personal de la hermana Juliana, se entendió que en los procesos de formación es posible el diálogo entre generaciones de la experiencia, como en las familias, abuelos y abuelas que saben escuchar y dar pautas, y las nuevas generaciones que tienen algo nuevo que ofrecer. Y que, para cualquier generación, tanto con o sin experiencia, el desafío es tomar postura de manera clara, como lo haría Jesús, es decir por los pobres y vulnerables.

Para la reflexión, la hermana Juliana nos dejó unas preguntas: ¿cómo anda tu paidarion? ¿Cómo está tu fuego? Y así, con admiración y asombro, el auditorio quedó agradecido por esta lectura y experiencia de vida en Cristo que fue voz de las nuevas generaciones.

La segunda ponencia fue dada por fray Vivian Boland, quien habló sobre “Las estructuras de gobierno en una comunidad formadora: formar para el diálogo y la democracia dominicana”. Fray Vivian hizo memoria de nuestro padre Santo Domingo, cuya intuición de autogobierno fue inspirada en la escuela apostólica. Las estructuras de gobierno serán problemáticas si no son bien aplicadas. El gobierno mismo es parte del ecosistema en el que se identifican cuatro aspectos: los organismos vivos, los aspectos no vivos de su entorno, las interrelaciones entre ellos y el espacio o mundo definido. Al respecto, cada tiempo ha tenido “palabras mágicas”, como “acompañamiento”, “discernimiento”, pero no siempre existe una aplicación concreta.

Respecto al ecosistema de los frailes, destacó que son los hermanos cooperadores quienes encarnan la fraternidad en la vocación dominicana.

En la tarde continuó la reflexión de las hermanas y los frailes, cada grupo en el conocimiento de su propio ecosistema.

19 DE AGOSTO
Curso de Formadores y Formadoras.

Las hermanas de los monasterios nos ayudaron a vivir la belleza de la liturgia solemne durante el rezo de Laudes.

Moderó la sesión de la mañana fray Adhemar Ventura. Y procedió a darle la palabra a fray Luis Javier Rubio, quien habló sobre “El prior/a de la comunidad formadora: autoridad, poder, comunidad”. Dijo que iba compartir desde lo que nosotros experimentamos, documentos de la Orden, Evangelio, Sociología. Así fue y, por eso citó a fray Timothy Radclife para ayudarnos con la imagen del ecosistema ubicado en el nicho ecológico, espacio concreto de florecimiento y fecundidad. Ejemplo, la migración de las mariposas Monarca, desde Canadá hasta México, espacio mágico donde ellas pueden reproducirse y luego volver a Canadá; sin embargo, las que vuelven no son las mismas que salieron. Vuelve otra generación para continuar el siguiente siclo.
Los religiosos y religiosas no son los que buscan darse a conocer a sí mismos. Al no tener una pareja, al no tener un lugar de promoción, necesitan crear un espacio, un nicho ecológico donde crecer y reproducirse. Desde ahí es necesario construir espacios, estructuras que faciliten el desarrollo y crecimiento para salir al mundo. Ahí es donde el prior, la priora, tiene un papel protagónico en la construcción del medio ambiente. Cada congregación, entidad, tiene un espacio particular.

Trajo a la memoria dos experiencias para identificar los criterios: la primera fue en el Capítulo General de Trogir, en 2013, donde el capítulo rechazó una petición hecha por el mismo MO. Si bien esto nos alarma, es algo normal en nuestra democracia; también a Santo Domingo el capítulo le rechazó la petición de ser depuesto. Y es que la responsabilidad de la Orden no le corresponde solamente al superior o superiora, sino a todos. La autoridad no es absoluta, es comunitaria.

La segunda experiencia citada fue en tiempos de Santo Domingo, cuando la dispersión de los frailes de San Román, para que el grano no se eche a perder. El gobierno está ordenando esencialmente a favorecer la predicación. Necesita una espiritualidad de la libertad para predicar. El que gobierna tiene esta base: la comunidad y la predicación. La vida regular y la prediciación son elementos constitutivos esenciales de este estilo. Esto se da cuando hay confianza, la Orden cree en cada uno, que tiene la autenticidad de una vida juntos. La profesión es respuesta de madurez, que puede asumir la responsabilidad en la manera de vivir la vida regular y puede ensanchar la predicación.

El poder se ejerce por la fuerza y tiene su sustento en la violencia. La autoridad se vincula a la legitimidad y a la estructura institucionalizada. La autoridad responde a la persona que ejerce un servicio. No implica que no tenga que ejercer la fuerza, pero sería el último recurso. Cuando se usa la fuerza es que la autoridad ha fallado. La libertad verdadera acepta la autoridad, y la autoridad que no reconoce la libertad es autoritarista. Jesús hablaba como quien tiene autoridad. Por eso, la mejor manera de conocer la vida de la Orden es la comunidad dominicana. Si no mamamos de la comunidad no hay vida dominicana. La inspiración es la primera comunidad cristiana que dice: Jesús hablaba como quien tiene autoridad.

La misión propia del prior/a es edificar la comunidad en Cristo. Estimular a todos a crecer para el bien de la comunidad. La comunidad formadora es una mediación, signo para que los formandos encuentren el carisma propio de la Orden, darles la oportunidad de que cada quien encuentre el camino y tomen sus propias decisiones. Por eso los priores/as construyen esos nichos ecológicos. Sus tareas son:

Expresar en su vida que la autoridad es para el servicio.
Garantizar tiempo para la oración, la liturgia, el descanso, las recreaciones.
Promover la dignidad de la persona.
Infundir ánimo en la vida de la comunidad y en cada miembro.
Mantener vivo el carisma de la tradición.
Mantener vivo el sentir de la iglesia, para evitar que la comunidad sea un gueto.
Vivir la eclesialidad, la intercongregacionalidad, la familia dominicana, cercanía de los laicos.
Acompañar en el camino de la formación continua, porque somos proyectos inacabados.
Ser creativos/as.

En la segunda jornada de la mañana, fray Franklin Buitrago expuso sobre “Los valores fundamentales de la vida y misión de la vida dominicana”, según la Ratio Formationis Generalis(RFG) 13-32.

A manera de introducción, hizo memoria histórica del formador como el que encarnaba la regla de la Orden. Los Formadores eran las constituciones vivientes. No había las preguntas sobre la identidad, porque para todos estaba clara en la persona del formador y la relación con el convento.

La nueva ratio da mucha importancia a la formación inicial y permanente. El estado permanente de la formación evita echarle la responsabilidad a las etapas anteriores de aquello que aún falta por formar en cada uno y en cada comunidad. ¿Los valores esenciales de la vida dominicana son educables? Para que un valor sea educable se necesita:
• Ideas claras: capacidad de pensar, analizar, juzgar.
• Ideales: proyecto de vida, identidad, héroes admirables.
• Hábitos: virtudes. Los hábitos se forman por:
• Gracia: seguimiento de Cristo.
• Ejercitación consciente: dimensión emotiva, voluntad.
• Comunidades: valoración, testimonio, diálogo. Las comunidades son los lugares donde se encarnan esos valores.

La estructura fundamental de la ratio contiene los siguientes elementos: Consejos evangélicos. Obediencia-escucha. Castidad. Pobreza. Compasión. Estudio y contemplación. Silencio y clausura. Oración personal. Sagrada liturgia. Rosario y devociones. Fraternidad. Predicación. Misión.
La reacción del auditorio en diálogo con el ponente fue inmediata, a través de aportes, experiencias y preguntas que ayudaron a la comprensión del espíritu de un documento como la RFG y la aplicación de esta en cada entidad en la Ratio Formationis Particularis(RFP).

Durante la tarde, según la metodología del curso, las hermanas dialogaron entre ellas y los frailes entre ellos.

Fuente

"Predicar siempre, en todas partes y en todos los sentidos"

Santo Domingo de Guzmán

En el sitio web oficial de los dominicos colombianos, queremos llevar a cabo la misión de Domingo: el deseo de proclamar valientemente a Dios, de construir la vida comunitaria y de buscar la verdad en el mundo.

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¿Y si digo sí a este estilo de vida? La Orden de Predicadores, orden apostólica, se dedica a conocer, contemplar el mensaje revelado para luego trasmitirlo a los demás.

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