Para algunas personas puede sonar extraño que el estudio sea tan importante dentro una propuesta de vida cristiana. Por eso, la importancia dada al estudio es uno de los rasgos más originales de la espiritualidad dominicana y es uno de los elementos por el que los dominicos somos reconocidos en muchas partes del mundo.
Pero es bueno que aclaremos a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de “estudio”. El estudio dominicano está dirigido hacia la predicación, esto significa varias cosas:

- Debemos conocer qué es lo que vamos a predicar. Si vamos a anunciar el mensaje de Jesucristo necesitamos conocerlo más a Él y conocer su mensaje. En un mundo con tantas propuestas e ideologías, a los seguidores de Jesús se nos pide estar preparados para dar razón de nuestra fe y de nuestra esperanza, en una actitud de diálogo con todos los hombres.

- Debemos conocer a quién vamos a predicar. El estudio dominicano nos lleva a una mirada profunda sobre nosotros mismos y sobre los hombres de nuestro tiempo. No es un estudio egoísta por el simple gusto de saber más, sino que es un estudio puesto al servicio de los demás.

- Debemos conocer en qué contexto vamos a predicar. Por eso, desde una óptica humanista analizamos las estructuras sociales, económicas, políticas y culturales en las que vivimos, para descubrir las causas profundas de la injusticia, la violencia y la marginación que oprimen y deshumanizan. Es allí donde deben ser anunciados y puestos en práctica los valores del evangelio.

- Debemos conocer cómo vamos a predicar. El dominico debe estar preparado para cumplir su misión en diversos escenarios, con diversos recursos y de muchas maneras. Esto hace que el estudio implique un proceso de formación en diferentes habilidades necesarias para la predicación.

Para la vida de la comunidad MJD:

  • Lo ideal sería que cada comunidad, con la ayuda de su asesor, elabore un programa de temas para las reuniones según las expectativas y necesidades del grupo. Es necesario que dentro de este programa se consideren aspectos de formación humana, formación cristiana, formación dominicana, análisis de la realidad juvenil y de la realidad naciona/local/mundial, y formación para las labores apostólicas que desarrolla la comunidad.

De igual modo, la metodología para el desarrollo de estos temas depende de la edad, las características y las necesidades de los miembros de la comunidad.

Es bueno que la responsabilidad de dirigir los temas no caiga siempre sobre el asesor o sobre algún miembro de la comunidad sino que vaya rotando sobre varias personas.

El equipo nacional de animación del Proyecto MJD podrá brindar material, asesoría y apoyo para el desarrollo de los temas. De igual modo, las comunidades pueden compartir el material que vayan elaborando con las demás comunidades.

Durante el semestre, la comunidad podrá programar dentro de su proyecto comunitario alguna sesión más prolongada (curso, taller, seminario) sobre algún tema de especial interés. Para esto podrá contar con la ayuda del equipo nacional de animación del Proyecto MJD.