Somos un Movimiento Dominicano, de grupos formados principalmente por jóvenes laicos. Intentamos vivir en misión dentro de la Familia Dominicana.

En muchas naciones y en cada continente, el Movimiento Juvenil Dominicano ofrece a jóvenes un camino diferente para encontrar y vivir el evangelio.

Diversos en nuestro modo de pertenencia, pero unidos en nuestra común valoración de la vida dominicana, intentamos vivir a Jesucristo como centro de nuestras vidas

La oración, el estudio, la comunidad y la predicación definen los pilares de nuestras vidas.

Respondiendo al deseo de hacer llegar el mensaje de Jesús a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, cada uno de nosotros trata de utilizar todos losmedios y oportunidades para predicar la Palabra.

La hospitalidad, la misericordia, la amistad, la búsqueda de la verdad a través del estudio y la oración, el diálogo, el servicio a los demás y nuestra vivencia en común de los valores evangélicos definen a nuestros grupos y son nuestro modo de predicar.

Confiamos en la ayuda del Espíritu y nuestra fe común nos impulsa a crear un mundo de justicia, hecho realidad desde la fe, la esperanza y el amor.

Queremos aportar a la Orden una presencia fresca, vital y vigorosa al tiempo que compartimos su historia, tradición y legado.

En el espíritu de Santo Domingo, miramos al futuro llenos de alegría y esperanza mientras intentamos discernir el movimiento del Espíritu en nuestras vidas.


Además, las Comunidades MJD deben tener en cuenta los criterios comunes a todos los grupos de laicos dominicos:

1. Participar en la misión dominicana de predicar y enseñar la Palabra de Dios.

2. Participación y colaboración activa en las realizaciones concretas de la misión local y universal de la Orden.

3. Un gobierno que exprese la tradición democrática y comunitaria de la Orden.

4. Comunidad de vida y oración, unidad en la plegaria con toda la Orden; formación y estudio para el ministerio de la salvación y las tareas apostólicas a las que han sido llamados.

5. Conocimiento y apropiación de la historia de la Orden, de sus orígenes y espiritualidad.

6. Adhesión a la misión de la Orden, aún sin haber sido explícito ningún tipo de compromiso formal, o bien asumiéndolo progresivamente a través de promesas u otras formas de compromiso temporal o perpetuo.