La letra escarlata

|  marzo 06 de 2019  | Por: fr. Rodrigo Rivero Gutiérrez; O.P.

La “letra escarlata” es una novela clásica de literatura universal, en donde se narra la historia de una mujer que, con su marido ausente, al quedar embarazada no quiere revelar quién es el padre, siendo juzgada como ‘Adúltera’ por el pueblo en el que vive y obligada a portar sobre su pecho la letra “A”, de ‘A’dulterio, pecado público que la marcará para toda la vida. Y aunque este tipo de marcación suene novelesco y exagerado, le sucedió hace apenas dos años a un joven brasileño acusado de robar una bicicleta. El dueño de la cicla al capturarle, le castigó tatuándole en la frente “Soy un ladrón y vacilón”, tal cual las letras escarlatas de la novela estadounidense, dejándolo con esa mácula para siempre.

Pues bien, los cristianos católicos también nos imponemos la “letra escarlata” anualmente, cada miércoles de ceniza. Pero en lugar de escribirnos nuestros delitos en la frente o cosernos la letra inicial de los pecados más oscuro en nuestro pecho, el símbolo que tradicionalmente usamos es la “cruz de ceniza”. Una cruz color cenizo que no solo nos recuerda que “del polvo somos y al polvo volveremos”, sino que además nos hace reconocernos como seres falibles, débiles ante la tentación y frágiles ante las pruebas; con esta cruz en la frente admitimos que somos pecadores y necesitamos “convertirnos y creer en el evangelio”.

Al imponernos cada año la señal de la cruz en la frente, estamos enviando un mensaje tanto a la divinidad como a la sociedad. A Dios le decimos que aceptamos a Jesús y su mensaje del Reino como nuestro único camino de Salvación y al mundo les avisamos que vamos a recorrer el camino de la cruz durante cuarenta días con el fin de renovar nuestros compromisos bautismales, alejándonos del mal y haciendo el bien, vamos a morir con el Nazareno para resucitar con Él. Ese es el sentido de nuestra ‘cruz escarlata’.


¡También puedes leer!

Testigos del camino que retorna a Dios

Por: fr. Raúl Gómez Sánchez, O.P. • Promotor de Familia Dominicana

Reconocimiento y Preparación

Por: fr. Jhon Alexander Sánchez Barreto, O.P. • Promotor Provincial de las TIC

"Predicar siempre, en todas partes y en todos los sentidos"

Santo Domingo de Guzmán

En el sitio web oficial de los dominicos colombianos, queremos llevar a cabo la misión de Domingo: el deseo de proclamar valientemente a Dios, de construir la vida comunitaria y de buscar la verdad en el mundo.

Hazte Dominico

¿Y si digo sí a este estilo de vida? La Orden de Predicadores, orden apostólica, se dedica a conocer, contemplar el mensaje revelado para luego trasmitirlo a los demás.

This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

  • (+57) 2878540

  • Carrera 6A N0 51A-78 Bogotá D.C