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El arte hecho una predicación elocuente

Exequias de fr. Ariel Calixto Castellanos Sánchez, O.P.

|  septiembre 01 de 2025  |

Luego de despedir a fr. Orlando Rueda, O.P, el 13 de junio y a fr. Pedro José Díaz, O.P., el 25 de agosto; la Provincia de San Luis Bertrán de Colombia nuevamente se reunió para despedir nuevamente a uno de sus frailes: fr. Ariel Calisto Castellanos Sánchez, O.P., quien falleciera el 5 de agosto de 2025 en Montreal – Canadá.

Los restos mortales de fr. Calixto llegaron a Colombia el 30 de agosto para ser traslados el domingo 31 de del mismo mes a Chiquinquirá para la realización de su velación. El primero de septiembre se realizaron sus exequias en el Santuario Mariano de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá en compañía de varios frailes de la provincia, familiares, amigos provenientes diferentes lugares de Colombia, de Canadá y de Aruba.; y un nutrido número de fieles chiquinquireños que conocieron la vida y obra de fr. Calixto en esta ciudad, lugar donde realizó una de sus últimas asignaciones: como subprior de este convento y como director del sistema de Emisoras Reina de Colombia.

La ceremonia religiosa, presidida por el padre provincial en Colombia, fr. Franklin Buitrago Rojas, O.P. en compañía de fr. Yves Beriault, O.P., provincial de la provincia de Canadá y fr. Ubaldo López, O.P, rector del Santuario Mariano Nacional de Nuestra del Rosario de Chiquinquirá, estuvo llena de espaciales recuerdos y emotivos sentimientos de gratitud hacia Dios y al la Reina y Patrona de Colombia, por la vida y obra de este fraile boyacense, nacido en Saboyá.

El padre provincial recordó como fr. Calixto se había enamorado de la Orden, gracias a la voz de fr. Salvador Sánchez, O.P., un fraile a quien fr. Calixto escuchaba en Emisoras Reina de Colombia cuando celebraba las Eucaristías, por ello, a los 17 años, decide dar el sí a la comunidad dominicana. Una historia sencilla, pero profunda, llena de sentido, llena de devoción hacia la Virgen de Chiquinquirá y de cariño hacia los frailes. Un testimonio que ilustra bien la personalidad y el talante de fr. Calixto.

Nació en una familia creyente, formado por doña Nelly y don José Álvaro, junto a sus hermanos, Rosvelt, Nidia, Pedro y Wolfran Ricardo, siempre fue un hijo atento a sus padres, un hermano y un tío dedicado, que buscaba que todos estuvieran bien, que sus hermanos y sobrinos fueran por el camino recto.

“Quienes fuimos sus compañeros en los años de formación, recordamos en él a un fraile sencillo, discreto, un poco tímido y, al mismo tiempo, fraterno, detallista, siempre dispuesto a colaborar. Todos reconocíamos las cualidades que tenía fr. Calixto para el arte, su gusto por el dibujo, la pintura y las artes plásticas. Allí plasmaba esa sensibilidad profunda que siempre lo acompañó”, señaló fr. Franklin.

El arte hecho predicación

Fr. Calixto comprendió desde su formación inicial que el arte puede ser una predicación elocuente, que pasa por todos los sentidos y que llega al corazón de las personas. Por eso, siempre fiel a esa pasión por el arte, complementó su formación filosófica y teológica con estudios de maestría en artes plásticas en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y sus estudios de Curaduría y Gestión de Obras de Arte en el Nobe Center de Alemania.

El padre Ariel, realizó creaciones artísticas donde está siempre presente el tema de lo sagrado, en relación con el cuerpo y con la figura humana. Una predicación encarnada donde la belleza del color, de la luz y de las formas invita a descubrir la presencia divina en lo cotidiano, en lo humano.

El padre provincial durante su homilía resaltó que en muchos de los conventos, casas y parroquias por donde pasó fr. Calixto, se pueden encontrar huellas y recuerdos de su labor artística.

Los feligreses de Campo Dos recuerdan su labor en el centro cultural que impulsó en esa población del Catatumbo. Los fieles de la parroquia en Bogotá recuerdan la exposición de arte Lana Premier.

Los vecinos de la parroquia en Riohacha, y los estudiantes del colegio Pío Alberto Ferro en Chiquinquirá, recuerdan la exposición fotográfica, Las Lágrimas del Mar, la otra realidad de la Guajira.

Sus obras llegaron hasta el norte de Europa, Tallin, en Estonia, donde participó en la exposición internacional de obras de artistas dominicos.

La sensibilidad artística de fr. Calixto, unida a una gran sencillez, también se vio reflejada en una labor pastoral amplia y fecunda.

Se desempeñó en la capellanía de la Universidad Santo Tomás en Medellín. En la parroquia San Francisco de Asís de Riohacha, de la que fue su primer párroco dominico. En la naciente parroquia la Medalla Milagrosa en la misma ciudad.

Y también como colaborador asiduo de las parroquias de Bogotá, de Soacha, Campo Dos, Cúcuta, y por supuesto, en el Santuario Mariano Nacional, donde nació su vocación y donde tuvo la oportunidad de servir durante varios años.

Muchas personas aquí, en la capital religiosa de Colombia, recuerdan su empeño en la difusión de la devoción a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, organizando peregrinaciones, celebraciones, actividades de evangelización, enviando imágenes de la Reina de Colombia a diferentes lugares.

También fue superior de este convento, socio del maestro de novicios, acompañante espiritual de las damas del santuario y de diferentes grupos apostólicos.

Se recordó con gratitud su ministerio en el campo de las comunicaciones, como director del Sistema de Emisoras Reina de Colombia, como promotor del resurgimiento del semanario Veritas, del programa radial La Rosa del Cielo y del magazín radial Santa Rosa al aire.

Fray Ariel Calixto también estuvo llamado en diferentes oportunidades a ejercer su ministerio en otros países, y por ello, a aprender otros idiomas.

Siendo aún fraile estudiante, fue enviado durante un año a Wisconsin, en los Estados Unidos, para aprender el inglés. Estuvo en la misión que tuvo la provincia de Colombia en Aruba.

En varias oportunidades viajó a Norteamérica, invitado a colaborar en diferentes parroquias, y estos últimos meses estuvo sirviendo en Montreal, en Canadá, donde con gran empeño y dedicación aprendió el francés.

Los restos mortales del padre Calixto descasaran en Chiquinquirá – Boyacá en el cementerio Central de esta ciudad.


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