Skip to main content

La voz de Domingo en América

Fray Orlando Rueda Acevedo, O.P.

|  junio 27 de 2025  | Por: Fr. Carlos Arturo Ortiz Vargas, O.P. | 

Como si fuera el más acertado y bueno de los presagios, esta leyenda de los frailes dominicos, nació en la Ciudad Levítica, Zapatoca, departamento de Santander, el 6 de enero de 1960, en un hogar profundamente religioso conformado por Domingo Antonio Rueda Serrano y Ana Dolores Acevedo de Rueda. Siempre recordaba haber ido de la mano de sus padres muchas veces a Chiquinquirá en peregrinación al Santuario Mariano de Nuestra Señora del Rosario, como es tradición de los pueblos de Santander. De allí nació su profundo amor por la Virgen María y su andar por los caminos de la Orden de Predicadores que ya había conocido de cerca en su pueblo natal. Un fraile dominico, fray Luis Eliseo Serrano Serrano, tío de su padre, por quien fray Orlando y su familia profesaban gran cariño y admiración, siempre los recibía en el Santuario Mariano Nacional. Justamente el amor de fray Luis Eliseo por la Virgen de Chiquinquirá y por la Orden Dominicana fue su primer llamado vocacional.

Hacia 1978, culminó sus estudios de bachillerato en el Colegio Santo Tomás de Aquino de Zapatoca, fundado por los frailes dominicos (1912). De allí, pasó a la Universidad Santo Tomás seccional Bucaramanga donde inició estudios de Arquitectura. En 1982, gracias a una de sus visitas a Chiquinquirá, decidió interrumpir sus estudios para ingresar a la Orden de Predicadores, así que vistió el hábito dominicano el 1° de febrero de 1983. En la Ciudad Mariana tuvo como compañeros de formación a fray José Gabriel Mesa Angulo y a fray Omar Alberto Sánchez Cubillos y como maestro de novicios a fray Pastor Prada Dietes, quien con su exigente disciplina e inmenso amor por la Orden marcó profundamente su camino de vida consagrada. Terminado el noviciado, hizo su profesión religiosa el 2 de febrero de 1984. Su maestro de estudiantes fue fray Faustino Corchuelo Alfaro, quien lo guio por el camino del estudio, la reflexión y el compromiso en la vida religiosa. Hizo su profesión solemne el 2 de febrero de 1988 plenamente convencido de su carisma dominicano, compromiso sincero y con el firme anhelo de continuar adelante con el legado de santo Domingo de Guzmán.

A la par que adelantaba sus estudios de Filosofía y Teología en el Studium Generale se vinculó a la Universidad Santo Tomás de Bogotá como coordinador de Pastoral y como docente del Departamento de Humanidades (1986−1992). En el año 1989 recibió el título de licenciado en Filosofía y Ciencias Religiosas de la Universidad Santo Tomás de Bogotá. Fue ordenado presbítero el 17 de febrero de 1990, lo que le permitió avanzar en su misión evangelizadora y fortalecerse en la fe y compromiso de vida dominicana. En ese mismo año y junto a fray José Antonio Balaguera Cepeda dirigió las cuatro ediciones especiales del Boletín informativo del Capítulo Provincial de 1990. Su misión apostólica y oficios dentro de la Orden lo llevaron al Colegio Santo Tomás de Aquino de Bogotá donde se desempeñó como vicerrector y síndico y, de 1992 a 1994, junto con fray Abundio Vicente Becerra Reyes y fray Carlos Ariel Betancourth Ospina, dirigió el periódico ‘El Tomasino’, órgano informativo oficial del colegio.

Fue nombrado prior del Convento de Santo Domingo de Bogotá en 1992 y se desempeñó domo decano de la División de Filosofía y Derecho en la sede principal de la Universidad Santo Tomás. Poco antes de completar su trienio como prior, el Capítulo Provincial de 1994 lo nombró maestro de novicios para el Noviciado San Luis Bertrán en Chiquinquirá, para Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela (1994−1998), mientras que también hacía las veces de profesor de Analítica y Filosofía en el Studium Generale. En 1996 fundó la Fraternidad Dominicana Damas del Santuario Mariano Nacional de la Reina de Colombia, movimiento laical que reúne a un grupo de damas de la sociedad de Chiquinquirá, con el fin de continuar la obra de las antiguas Camareras de la Virgen. Además, en 1997 fundó y dirigió ‘Catellus’, revista del noviciado.

Regresó a la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga en el año 1998, lugar donde se desempeñó como director de Admisiones. En 1999 fue elegido prior del Convento de San José de Bogotá y, simultáneamente, asumió el oficio de decano de la División de las facultades de Economía y Contaduría Pública y vicerrector académico general de la universidad hasta el año 2001. De 2001 a 2002, dirigió ‘Archæus’, el boletín informativo del Archivo de la Provincia de Colombia. Asistió como definidor de la Provincia de San Luis Bertrán de Colombia al Capítulo General Electivo de la Orden celebrado en Providence, Estados Unidos, y de allí partió a la Provincia de Francia, asignado al Convento de la Anunciación en París donde cursó estudios de Teología en la Universidad Católica de París y obtuvo los títulos de licenciado canónico y magister en Teología en el año 2003. Simultáneamente cursó estudios de especialización en Arquitectura Religiosa y Liturgia en el Instituto de Arte Sacro de la capital francesa. Fruto de su reflexión, su experiencia y su profundo amor por la liturgia, escribió, editó y dirigió al menos 32 libros y folletos y, produjo siete formatos multimedia conocidos.

Tras su regreso a Colombia en ese mismo año, fue asignado a la comunidad dominicana de Cali, lugar donde se desempeñó como rector del ahora Colegio Bilingüe Lacordaire y en compañía de fray Guillermo Mauricio Galeano Rojas, fray Ismael Enrique Arévalo Claro y fray Eduardo Oviedo Veloza, como director de ‘Lacordaire. Punto de encuentro’ periódico del colegio. En el año 2005 fue nombrado como prior del Convento del Santísimo Nombre de Jesús y en el Capítulo Provincial de 2006 fue nombrado promotor provincial para los Medios de Comunicación. En el año 2007 fue nombrado secretario general del Capítulo General de Provinciales de la Orden de Predicadores, tras cuyo servicio fue nombrado como rector de la Universidad Santo Tomás de seccional Bucaramanga (2007−2010), lugar donde lideró importantes procesos que apuntaron al fortalecimiento del área en salud de la región. También, gracias a su gestión, el 12 de octubre de 2008 se realizó el lanzamiento de un disco compacto del himno de Zapatoca, con producción general la seccional de universidad.

En febrero del 2009 fue elegido prior del Convento Cristo Rey de Bucaramanga. Entre 2008 y 2010 fue el director del ‘Boletín Provincial Dominicos de Colombia’ y de la colección ‘Biblioteca Dominicana’. En el Capítulo Provincial de noviembre de 2010 fue elegido como como nuevo prior provincial de los dominicos en Colombia (2010−2014). De 2011 a 2012 dirigió la ‘Revista El Santísimo Rosario’ y en el 2012 dirigió la edición de la colección ‘Cuadernos de formación’, números 1−4. El 19 de noviembre de 2014 fue nombrado Socio para la Vida Apostólica de la Orden de Predicadores, cargo que desempeñó durante seis años antes de ser designado el 27 de noviembre de 2020 como rector del Convitto Internazionale San Tommaso d’Aquino, una residencia de la Orden para la formación permanente del clero diocesano y religioso, creada por el Capítulo General de Roma en 1946 y que reformó incluso con recursos mínimos con el fin de hacer que las personas se sintieran cómodas allí.

Fray Orlando fue un hombre con vocación de Cristo, que vivió y sirvió al estilo de Domingo, con inteligencia, compasión, fidelidad al evangelio y con una sensibilidad artística y sentido de la belleza excepcionales y una fuerte devoción por la figura de santo Domingo de Guzmán. Se caracterizó por ser músico, compositor, poeta y un gran liturgista, cualidades que armonizó con su vida religiosa dominicana, su vocación intelectual y la composición de numerosas canciones como ‘Domingo, tu voz en América’, ‘Bajo los pies de mis frailes’, entre otros. Su amor por el arte se manifestó también en su ejercicio profesional como especialista en Arquitectura, por lo que dirigió diversas obras para la Orden de Predicadores en Colombia y en el mundo, cuidando siempre que cada espacio, nuevo o renovado, hablara del misterio de la fe. Si alguien tuviera que encarnar con su vida el espíritu y la misión de la Orden de Predicadores, sin duda alguna habría sido él. Su entrega, su sabiduría y su trabajo lo convirtieron en un referente del carisma dominicano, que trabajaba con cuerpo y alma al servicio de la Orden. Su testimonio fue antorcha para muchos y su legado seguirá inspirando caminos de servicio.

Fray Orlando fue ante todo, un fraile dominico que supo fundir en su rostro y en la profunda mirada de sus ojos claros el ideal dominicano que transmitió santo Domingo, como una estrella en el horizonte, como lo más íntimo del alma dominicana y de sus colores blanquinegros, con los que contagió a muchas generaciones de jóvenes de distintas latitudes. De caminar lento, pero seguro, de abrazos de fraternidad y ternura que acogían con misericordia y con un corazón grande, inflamado de amor por la Iglesia y su Orden. Con agudo sentido común marcado por la estética, crítico del arte y de las cosas bellas, y de su voz, muchas melodías que recorrieron América inspirando el amor por la figura de Domingo y el carisma dominicano. Fraile extrovertido, de buen humor y un lenguaje lleno de anécdotas. Supo guardar, con seguro, su propia intimidad; fraile que conoció a sus hermanos y supo, en su momento, animarlos en su vocación. De sus labios brotó siempre la bondad y el perdón, sin odios ni rencores, siempre fiel a la verdad y a la vida dominicana que encarnó.

Falleció en la Ciudad Eterna, Roma, el 23 de junio de 2025, en el marco del Corpus Christi, previo a la conmemoración del nacimiento de san Juan el Bautista, a los 65 años de edad y 41 de vida consagrada. El 25 de junio se celebró una misa de réquiem, celebrada por el maestro de la Orden y concelebrada por varios presbíteros, que contó con la presencia de frailes, hermanas, religiosos, diplomáticos y amigos de todo el mundo y con una plegaria de nuestros hermanos ortodoxos. Gracias a la ayuda del Consulado General de Colombia en Roma y a la Embajada de Colombia ante la Santa Sede, su cuerpo será repatriado a Colombia.


Te pueden interesar otros contenidos sobre Curia Provincial clic aquí: