Nuevamente, la Orden de Predicadores abre las puertas a los aspirantes que desean seguir el carisma de Santo Domingo, del 27 al 30 de junio, se vivió el segundo encuentro vocacional - “Un solo corazón y una sola alma” -. Este espacio tuvo lugar en el municipio de Anolaima. Allí se congregaron 23 jóvenes acompañados de los frailes de la Promotoría de Obra Vocacional.
“Este encuentro nos ayudó a crecer espiritualmente, afianzando el llamado del Señor y a afianzar nuestra fraternidad. Entre la oración, la reflexión, la risa y los juegos, pudimos llevar a cabo este segundo encuentro, animados por seguir construyendo nuestra vocación”, señaló Daniel Betancur, aspirante.
Durante cuatros días de encuentro los jóvenes tuvieron la oportunidad de meditar sobre aquello que deben “desinstalar” de su vida para poder seguir Cristo, tener un mayor conocimiento de sí mismo, sus cualidades, defectos, virtudes, metas y sueños... Luego, ante Jesús Eucaristía, en un espacio de contemplación y adoración, dejaron sus cargas, miedos y aquellas dificultades que les impiden entregarse de una forma generosa a Dios y su Iglesia.
Hubo un momento especial de misericordia – una visita a los abuelos del asilo municipal. En cada rostro de los abuelos contemplaron el rostro de Cristo, invitando a la caridad cristiana con los que están en soledad.
“Recordamos que la vocación nace de un corazón humilde, evocando a nuestro padre Santo Domingo con su simplicidad de vida, con un corazón dispuesto a escuchar siempre la voz de Dios, acercando a las personas con su ejemplo de vida”, dijo Daniel.