La Misión Nacional del Movimiento Juvenil Dominicano (MJD) comenzó el 15 de diciembre y finalizó el 26 del mismo mes en la ciudad de Barranquilla, con una destacada participación de 60 jóvenes comprometidos con la evangelización y el servicio. Durante los días de misión, los jóvenes llevaron a cabo diversas actividades parroquiales, realizando apostolados que incluyeron la visita a los enfermos y la distribución de la comunión, siguiendo el ejemplo de Santo Domingo de Guzmán, quien dedicó su vida a la predicación y el servicio a los demás.
En el marco de esta misión, se destacaron dos importantes movimientos: el Monain (Movimiento Infantil Navideño) y el Monaju (Movimiento Juvenil Navideño). Más de 200 niños participaron activamente en el Monain, mientras que, en el Monaju, los 60 jóvenes se reunieron todos los días para compartir su fe, fortalecer su comunidad y vivir el espíritu navideño de manera profunda.
El 20 de diciembre, se llevó a cabo una salida fraterna con los misioneros, visitando los lugares más emblemáticos de Barranquilla, lo que permitió a los participantes conocer mejor la ciudad mientras compartían momentos de fraternidad.
Durante esta misión, el lema “Sígueme” resonó en los corazones de los jóvenes, tal como se relata en el evangelio de Mateo: "Sígueme. Él se levantó y lo siguió" (Mt 9, 9). Siguiendo el ejemplo de Santo Domingo de Guzmán y de Cristo, los jóvenes de Barranquilla se comprometieron a seguir a Jesús en su caminar, llevando la luz del evangelio a cada rincón de la ciudad. Esta misión no solo fue una oportunidad para vivir la fe, sino también para fortalecer los lazos de fraternidad y servicio, un testimonio de entrega y amor por los demás en la temporada navideña.